Historia del desamor con Clementina. (PARTE 1)
Tus ganas de cortar con tanto disfraz fueron
la excusa para acercarnos,
me presentaste una oportunidad y fue así como
nos empezamos;
pensar que tiempo atrás era yo quien me
imaginaba hablando.
El perfume importado nubló nuestra histeria
y aunque
habíamos exagerado los tragos,
pactamos no creernos sino hasta mañana.
Y a pesar que mis mañanas suelen ser peores,
aquel mañana empezamos por ponernos de acuerdo
y prometimos que era obvio lo de ayer.
Pero mis promesas nunca fueron perfectas,
a veces exagero en coquetear y no soy bueno
para regalar,
aunque me sobren ideas.
Después de viajar, volver siempre es gris
y
cuando no voy con vos, pero vos vas, es aun peor;
tanto como cuando no querés contestar.
Deberías saber que tanta retórica no deja
espacio a amor,
menos hoy que afuera está difícil y con vos me
producía ilusión;
aunque tu quiromántica diga que conmigo no.
Parece que nuestros momentos no son los mismos
amor,
cuando te escucho me veo, y aunque quiera
cambiarte de opinión,
seguramente los dos seguimos pensando igual.
¿Alguien irá a entender
si nos gustamos pero no ejercemos?
¿Cuándo iremos a parar?
Una vez me dijiste que todo cambia, que no soy
bueno en sacar conclusiones,
yo también creo que no lo soy,
es que tampoco vos te esmeraste en dármelas.
Es por esto que duele volver sin comprender si
no podés o no querés,
sin saber a dónde ir si todo está igual o peor
que siempre.
Por lo menos permitime creer que una vez me
apuntaste a los labios y me quisiste abrazar.
![]() |
| "Eternal sunshine of the spotless mind" |

No hay comentarios:
Publicar un comentario