lunes, 25 de mayo de 2015

la forma.


Me rompen las pelotas los cursos de Liderazgo y Coaching

Es que ellos mismos, los dictadores de la buenas formas y la liviandad del mensaje, en este momento sugerirían (por ellos no aconsejan u ordenan) que revise la primera oración y evalué si existe otra forma de comunicar lo que me causa molestia o insatisfacción.

Porque eso también, nunca usan una sola palabra siempre es por duo de sinónimos: Objetivo/ meta Equipo/grupoTrabajo/ Tareas… y Roles, Misiones y Funciones, como una santísima trinidad Chori, Morzi y chinchulín en la que se garantiza que tu compromiso tiene limites bien definidos (se entiende? Limitar el compromiso…)

Es una fuente digna de ingresos el dictado de “cursos para líderes y equipos de alto rendimiento” jornadas enteras debatiendo si la bailarina gira a la derecha o la izquierda…

Ya aprendí que…
  • -         Jamás debo decir la palabra cambio: Probablemente hagamos un par de ajustes sobre la marcha ( o, “ loco, pongámonos las pilas y laburemos”
  • -         Jamás Adjetivar: Pedro, por favor, te pediría que tengas consideración por tus compañeros en las reuniones próximas (o, Chabón, sos un impuntual del orto… no te esperamos mas)
  • -         Jamás decir Pero: Es correcto lo que dice Laura y, además, relfexionemos sobre estos otros aspectos (o, esta mina esta mandando cualquiera)
  • -         Jamás decir No: Lo consideramos (o, ni en pedo, es descabellado)
Grandes técnicas de camuflaje del propio ser… en el que el vocabulario y las formas lo son todo. El tema es que entre tantas premisas me falta encontrar libertad…. Y entre tanta homogeneidad, genuinidad…

Un  gran conglomerado de asesores del Pro – porque a Mauri le encantan este tipo de realidades que no definen territorios e identidades- siempre agradecer al equipo y dar algún discursito motivacional en el que se hable e plural…

Es que resulta de golpe todo pelotudo cuando la eficiencia de los equipos se mide en productividad  y orden  donde poco importa el otro... No en la trasparencia del lazo que ata las relaciones interpersonales .
                   


sábado, 23 de mayo de 2015

Las locas.

“Mi ex es una loca”  cualquier pibe en cualquier momento cuando despliega sus antecedentes de Lover…

Eventualmente encuentro que se trata de una clásica estrategia reactiva masculina de auto justificación para una salida no tan prolija de una relación. Me quedo hermosa esa oración. Por lo tanto cerremos en tablas, el tan santo, ni ella tan desequilibrada; casi que se merecen mutuamente.  

El caso es que existen las ex de personalidad border… mujer que clama y proclama a los cuatro vientos que la historia se encuentra terminadas hasta que comienza a deslizar pequeños indicios de enrosque importante.
  • Llamadas al ex bajo una excusa urgente e impostergable
  • Mensajes de indignación para retarlo al más mínimo gesto o movimiento en falso del que se haya tenido noticias
  • Filtreos vituales  a modo de indirecta en Facebook
  • 140 caracteres en frases de superación y despecho…
  • Siempre querida selfie de amigas (mejor si incluye algún otro muchacho) #amarlas -#hoysesalefuerte.

A veces somos tan ingenuas y nos cuesta tanto reconocer que nos dejaron de querer…  

Pero una ex re loca (esa que merece internación)  es la que traspasa la frontera de lo interpersonal  y ….
  • Te inicia una campaña de desprestigio en la oficina
  • Continua hablando con la suegra (en serio nena, no te das cuenta que es la madre)
  • Te raya el auto
  • Se come algún compañero de futbol
  • Encara a tu novia actual “solo para dejarle un par de cosas claras”.  

Se, a veces somos ex con tendencias obsesivas..

“Mi ex es divina” y ya quede afuera sin haber ni calentado ni siquiera. No pue´ estos que te hablan de la ex como un persona superior, un ser de luz, divina, churaza… En tal caso encontramos un culpable culposo con quien será imposible avanzar (y lo mal que se habra portado como para que ella, ahora, sea tan fantástica) o sigue enamorado.

Es complicado, cuando hablemos de antecedentes que sean policiales o académicos.. o mejor ni hablemos del pasado, que hay futuro por delante.



Ana Rosenfeld, -santa patrona de las ex-

Vamos...

Mientras las cosas suceden… he decidido retomar la escritura creativa (aunque solo sea por un rato)

Dale, pongamos que atrasa una década un treitañera, soltera y laburante que escribe un blog. El mundo dice que los blogs han muerto… El mundo tiene razón, pero a mi esto me lo prescribió el psicólogo.


lunes, 3 de febrero de 2014

Ruiz

Es que la mediocridad siempre anda encontrando excusas…  y a la intensidad le falta convicción.

De golpe me veo en este tono gris claro con el cual no me termino de pelear o de amigar.

Es casi un problema de microclima – sos picante hasta que caes en cuenta que “ siempre fui menos que mi reputación”.. pibes que tienen algunos años mas o menos que yo y ya hicieron su aporte para cambiar el mundo o cuando menos su toque impacto en mi mundo.

Abundan ejemplos  de  
“distintos en ámbitos voluntariado a de militancia con fuerte impacto social…
Manuel Lozano que nos invita a creer desde la Fundacion SI.

o “distintos en cuestiones un tanto mas frívolas
Jennifer Lawrence se esta deglutando Hollywood y nacio en 1990.                                                       
 Saben que hacia yo en el 90? Comenzaba jardín de infantes… en el 2014 yo trabajo en un mediocre oficina y ella protagoniza Los Juegos de Hambre.

O “distintos en el sentido mas inútil
Fariña tiene 27… ya es contador y socio de Lazaro Baez. Le dio a Lanatta Ficcion…  

Entonces retomamos en una idea existencialista de Trascendencia.

Mientras tanto los manuales de “alcance el Éxito facilmente” hacen referencia a dos aspectos: la motivación y la perseverancia.

Dinero o reconocimiento? No logro ser un poco mas creativa respecto a los motores … y la perseverancia da un poco de paja. – inclusive no estaría pudiendo terminar esta entrada-


Es que de a poco nos vamos acostumbrando  y nos resignamos a  este síntoma de “ Natalio Ruiz, el hombrecito de sombrero gris”


martes, 28 de enero de 2014

fail


“Habrá que desempolvar el disfraz de valiente.. Y salir a tropezar” una frase que un amigo la tenia de Nick (imagínate de que época te hablo), con el tiempo supe que era de las Pastillas del Abuelo… y mucho después, me doy cuenta que no pertenece al contexto que le invente… insisto en la mia.  Que no?

El otro día, después de Mi Ultimo Fracaso Amoroso – ojo! que a raíz del gran éxito auguro un par de temporadas mas- pensaba; Hay que ser cojonudo para animarse a vivirla.
El caso es que no me puse ningún disfraz, intente una careta medio pelo… y termine con el autoestima detonado… lo que se dice: Tropecé.

Es que era simple la ecuación: Si había química, nada podía fallar. - Pero Nada es Todo-
-
Flashback- Momentos previos a conocer el fatal desenlace---

Craneando con un amigo. El chabón muy firme me dice: Animate a mas! Vamos!!!… que por otro lado, en el peor de los casos, hay que aprender a Fracasar
No tengo la más puta idea que clase de libro de positivismo se comió este forro (y eso que lo quiero un monton) iupi!. Ya aprendi a fracasar y  desde entonces convivo con el fracaso: como, duermo, veo tele y me cepillo los dientes con el-

Presente again- Esto es grave…

Fracase y, además,  me tuve que hacer cargo del Fracaso -sip, como la que se queda a limpiar después de la fiesta-   

Si todo venia por avenida con luz verde, que paso?... La perversión del sistema brinda una explicación: La jodi.  

Ahí tienen, la primera respuesta que surge es culpar a la víctima,- como siempre en esta sociedad-   Come on! Banque cosas del tipo: Solo te divierte el juego de seducción… después deja de interesarte todo…  sea su resultado éxito o fracaso… y como el éxito no se cuestiona.. y los fracaso enseñan, en tanto y en cuanto previamente  le hagamos la autopsia forense hasta que duela- …

Ahí estaba yo, causa y consecuencia del fracaso…
Ahí estaba yo que no me había puesto el disfraz de valiente…
Ahí estaba yo que flashee un romance que no era…
Ahí estaba yo, que claramente hubiese desdramatizado todo diciendo; El se lo pierde.

viernes, 19 de julio de 2013

El traje esta socialmente sobrevalorado.  – afirmo y lo mantengo-

Pero qué es esto?? Que.. eh eh… Cualquier reguetonero se pone un saco, un pantalón y se cree el ultimo dandy sobre la tierra? – No, mi pana, te estarían faltando muchas otras variantes a considerar: Por ejemplo la prohibición que pesa sobre la azul cobalto, el blink blink se oculta y  con zapatos y sombrero blanco dan narco, sobre todo si sos muy latinisimo!

Chino y Nacho.. come On!

Comienzo a intuir que la burbuja que ahora estalla, la del Traje, tiene sus raíces en nuestra infancia, los 90 momento, voy a explayarme en la idea sin que piensen que ando borracha por la vida- Descubrí que durante aquellos años maravillosos en los que disfrutábamos del uno a uno, comprobamos importados y crecía la pobreza, el modelo de hombre exitoso era  el “Business man”,  como quien trasmite confianza y credibilidad a través de la ropa y los negocios,  los tipos  vestían traje  – jamás un overol-.  Buceo más en el recuerdo y hago memorias de las fiestas de 15 en las que como puerta de entrada al mundo de los mayores veías por primera vez a tus compañeritos vestidos de adultos – a esta altura no termino de entender si somos ridiculos o perversos-  Y  en línea directa pienso en Amado Boubou como una mala resaca de un “yuppie”, chorro pero creído mil porque anda de traje.

Traje a Rayas.

Sastrería, Hermano… Not Poliester.  El saco de plástico queda mal, incluso si sos un mozo de fonda familiar de domingo… Revenmdedor de Fragancia Alternativa. 

Convencido que Don Draper reencarno – Such a Gentleman -  … No, No y No… Salvo que claves un Old Fashioned a las 10 de la mañana el traje no te queda como a el. – Seguro, es la percha-
Reconozco que el chupín en traje me copa. (vaya la fisura de este escrito)


Tanto abogadito insolvente convencido  de que es lo mas solo por el outfit. .. Vamos que es lo mismo que las minas disfrazadas de secretarias ejecutivas con polleras tiro alto y tacos.

Liberemos …  el habito no hace al monje y el traje tampoco al trabajador…  Menos solemnidad impostada.

Pocas cosas tan horribles como el traje beige con camisa amarilla y corbata engamada marrocita… da bancario. Súmale barba candado, garca asegurado.

Vuelve el Traje Cruzado – tipo Scarface o Néstor Carlos- .. ya veníamos complicados con el Blazer de dos botones.  


A los valientes que se les da por la  felpa, el corderoi, las flores y los colores exóticos.

Puedo evitar continuar desarrollar contenidos respecto a las Zapatos y el CinturónLa corbata finita o ancha Los Tiradoresel pañuelo .. Chaleco…  las medias o la ausencia de ellaslos gemelos y el pasacorbata…. Y el morral roñoso que te colgas para hacerte el más copado… De todos modos tu traje continúa sin estar a la altura. – Tan Cool-





miércoles, 17 de julio de 2013

La Casita.

Lo paradójico de irte a vivir sola … y no tener tiempo para disfrutarlo.

Ojo! Soy bastante neurótica  a reconocimiento de parte relevo de pruebas –  y disfruto bastante estando con gente (aun) pero está muy linda esta experiencia de la soledad y yo… el zapping es todo mío (eso lo podría haber resuelto mucho antes con una tele en mi cuarto) Puedo dejar la ropa en el piso (dados mis hábitos de no usar percheros ni sillas que acumulen pilas y pilas de prendas)  el desorden responde a mi orden y  voy dejando la taza de café por todos lados.

Pero ahora resulta que tener casita es bastante mas oneroso de lo que uno pensaba… así que te la pasas afuera de ella para ganar el mango que vas a invertir en ella, casualmente para dejarla muy muy linda y cálida. – Anhelo quedarme una tarde de corrido viendo el sol caer en los cerros del Oeste-

De todos modos aca estamos…

Aprendiendo a limpiar, porque resulto ser  que a mi TOC le es insuficiente pasar solo la escoba en consecuencia estoy lampaceando todos los rincones dos veces por semana.

Reconociendo que es mucho mas cómodo tender la cama por la mañana… así cuando volves ya esta hecha.

Acobachada de frio… hasta que decida comprar una estufa. aunque el invierno me esta resultando muy gentil

Acostumbrándome a los ruidosApagar las luces antes de dormir

Yendo al súper todos los DIA%... que además de ser mas barato, las porciones individuales son un problema teniendo en cuenta que no tengo heladera.

Pensaba: Esta bien, por el momento soy sola… pero en el futuro podría estar acompañada. Así que para adelantar tramites  me voy a hacer un Lista de Casamiento en Garbarino… cositas útiles: el home theatre, el lava vajillas, un juego de sillones… secador de pelo, epilady, el barral para la cortina de baño… porque esperar? 
Funcionaria como un crédito a favor de quien hace el regalo, después en el futuro, llegado el caso,  ya solo se tendrían que ocupar de que ponerse para la fiesta. Los regalos ya me los hicieron… y cuando realmente son utiles. – la oportunidad-

Tazas, platos y cubiertos de una kermese lo que me voy robando de todos lados. En cualquier momento comienzo a afanar sobres de mayonesa.

Ya le metí dos asados… y esta semana concretamos el tercero!

Con la casa llego un perro, Tim…

Me la estoy pasando bien… a pesar de que la conexión de wifi no funciona en todos los ambientes.


Sean todos bienvenidos a esta casa… la de los muchos colores. 

 MF

lunes, 10 de junio de 2013

Fluorescencias en la dimensión azul

"La rubia del cuento ridículo"


Volvía de una parada técnica a pura paranoia reality show, vendiendo fuera de foco por zoom y acompañado de esa música que lejos estaba de estimular vacilación. Pero no era casualidad, nunca lo era; así lo había planeado, siempre planeaba.
El dealer de ilusiones mezclaba todavía latino y, a ese ritmo, calculaba llegar en cero a la pista, sin haber desperdiciado ni un cachengue veraniego.
Poco dejaba librado a la imaginación, aunque ya todo ello no fuera más que gracias a su destreza; igualmente, siempre confiaba en que esa parte de aquélla que quedaba inconscientemente fuera de su control, apareciera cuando más la necesitara, para hacer historia.
Repentinamente la rigidez del retorno fue sacudida: de una órbita de chulas tan estelares como lunáticas, la segunda rubia más linda según su cosmodimensión de disco, como posteriormente la describiera, le arrebató la mano con que desfachataba el pliegue de sus ropas y luego de espiarle su despeinado, lo arrancó a bailar una coreo bizarra. Un combo de giros inducidos a psicodélica velocidad, hasta desorbitar en carcajada cómplice. Si tres es mareo, cuatro es un exagero.
A su experiencia no le resultó difícil decodificar de qué iba la movida. Así fue que luego de la última rotación, que no escapó al sincompás de las anteriores, e impulsado por un remix que barajaba un abanico de recursos, entendió que ya estaba en juego y debía dejar todo: copar la ronda, relajar la pelvis y no parar de hablar.
Su instinto de batalla le propuso un accesorio que maquinó su imaginación (siempre fue de los que creen que la diferencia está en los detalles), sin embargo, el segundo susurro al oído murió ahogado en miel.
La rubia comenzó a apagarse, impuso distancia, pegó media vuelta, buscó sociedad en el único intruso y para no aletargar su ego, continuó sacudiéndose tosca y descoordinadamente, un tanto nerviosa, otro tanto apurada, como casi toda la noche, como casi toda su vida.
Él se resignó humildemente a quedar fuera de lugar, ¿qué más podía hacer?, era parte del riesgo de atacar, así mandan las reglas en las que disfruta jugar; su fe es voluntad de esta vida, que desde siempre le debe un batacazo. 
Pasado lo ridículo, remaquilló su ficticia mirada y se alejó de la frustración que primeramente no había optado discutir.
Jamás renunció al personaje, un traficante de humo, manejó su infiltración como un campeón y ni la noche lo resintió, todo lo contrario, activó su performance pistera, de la que presumía daba qué hablar, cautivando con destreza nuevas fans. Tampoco renunció a sus ideas, un absurdo, así como lo excitaba suponer, era tan vulgar delirando con que su obsesión sincrónica estética lo estimulaba a vomitar timidez.
Avanzaba la madrugada y huía la oscuridad horizonte atrás del ventanal al mar, atormentada de pudor y anestesiada por el frenesí, cuando en la fría claridad de la barra él se movilizó de lucidez y sintió ganas de atreverse. Las mismas ganas que ella transpiraba para calmar su histeria social.
No es que le fuera a cambiar su forma de entender la vida, ni mucho menos que podría empezar a cambiar la que tienen los demás, tampoco le representaba un desafío personal, ni creía que el ridículo habilitaba venganza, siquiera una revancha moral. 
Quizás no era capaz de comprender qué lo movía, que lo movía el corazón; tal vez no sabía qué buscaba, aunque sabía que solamente por eso lo iba a encontrar.
Vio a la rubia próxima y vulnerable, distraída sin saber, distraída desde nacer; con convicción emocional se le acercó y cuidadosamente, pues no quería empeorar la primera impresión, aunque no hubiera calificado como tal, le recitó todo un protocolo al que había dado más vueltas en su cabeza que a los cuba libre. Quería demostrarle que era inofensivo y asegurarse que la inconmovible burocracia comunicacional femenina lo dejaría hablar hasta el final. 
Así fue que, una vez acabado el preludio y antes que ella llegara siquiera a esbozar una mueca de asentimiento a su pedido, que a esas alturas ya garpaba más que un trago, él entendió que su vacilación era un pie más que justificable para empezar a exponer.
Algo así le gritó: ‘Quizás vos no te acuerdes, soy a quien agarraste e hiciste dar una par de vueltas dentro de tu grupo de amigas, bah, un par no, ¡miles!. Cuando te comencé a hablar me despachaste medio burlonamente delante de ellas y te quedaste bailando con otro’; respiró apurado (sabía que era clave no dejar de hablar) y arremetió ‘bueno, nada más quería decirte, porque por ahí no lo ves así, que eso que pasó no está bueno … a ver, imaginalo al revés’ (y pensó en voz alta) ‘sos una princesa, de esas de los cuentos, y posta que lo sos’ (ya lo estaba disfrutando, se sentía confiado, hasta le sobraba para cancherear) ‘y te estás por casar con el caballero más valiente y fuerte, pero resulta que imprevista y egoístamente se borra y te deja ahí paradita sola, de cara al murmullo popular, con el orgullo aturdido y el autoestima por el suelo porque la humillación no te deja levantar la cabeza, ¿serías capaz de soportarlo? ¿lo podrías superar? Seguramente, cuando des media vuelta y quieras escaparte corriendo de la incomodidad, te sientas la mina más ridícula, humillada e infeliz del mundo’.
Hizo una pausa, tenía que darle un remate, su lógica le mostraba dos alternativas. Prosiguió: ‘En fin, seguramente nunca lo pensaste así, ni siquiera tenés por qué. Yo tampoco sé exactamente bien qué hago acá y ahora diciéndote todo esto. Además, no me parece que las conclusiones estén de moda, en todo caso, no tendría onda, ¡y eso sí que no estaría bien! Pero por ahí está bueno verse con los ojos del otro para saber qué tanta onda realmente tenemos. Bueno, solamente eso... todo bien, aunque en verdad no esté todo tan bien’.
Ella, que había bajado su mirada desde que él había comenzado a recitar, como en busca de una abstracción sensorial que dimensionara su inconsciente en la experiencia, levantó sus pupilas hasta apuntarle las mejillas y a las palabras que había renunciado pensar las sumergió violentamente en el promiscuo jugo que de la fricción de sus labios y la cadencia de sus lenguas despilfarraban. Una sinapsis insaciable de intimidad de comisura a comisura que casi que le desnuda el corazón. Nada más alejado a su artificial histeria de fin de semana, cebada de energizantes unisensoriales.
Fue la imagen más real que jamás haya querido ver en una disco.